Lucho con demonios cada día, no quiero convertirme en ella, y no en la que fue, sino en la que es y se regodea, mi madre, la eterna víctima, no importa el tema, todo termina en su dolor.
Y lucho cada día por no ser así, por no dolerme cuando me traiciona el cuerpo de anciana que arrastro, por olvidar que no puedo recurrir a mi padre, a mi madre o a mis hermanos, por no contar repetitivamente las penas que desembocan en tristes poemas, lucho por no tener que luchar, y ser un día tan positiva y feliz como pueda.
Y lastimeramente la lucha deja de ser lucha si estoy lejos de ella, por su tranquilidad la comprensión, por mi felicidad la distancia...
Sin embargo este blogg está dedicado a mi madre, para que en lo profundo de su corazón entienda que aunque mi padre se haya ido esta vez para siempre, ella tendrá de todos modos alguien que la amará a pesar de todo, cada día que este con vida, con cada latido agradecido de mi corazón, y sin importar nada, siempre te amaré Alicia Blanco.
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