Varias han sido las ocasiones en
que se me ha dicho que no la voy a librar, que mi vida tiene fecha límite y que
debo de abrazar tranquila mi destino.
El problema de tanto desahucio y advertencia, es que ya me hice a la idea, no niego que aún existe el miedo, pero en realidad cada vez que he llegado a la encrucijada final lo he hecho con total resignación y paz, algunas veces el dolor da miedo, pero en realidad más allá de ese punto se llega a un "que más da", una tranquilidad donde no existen las dudas.
He comenzado tantas cosas con el afán de probar, no quedarme con las ganas, he aprendido muchos oficios y adquirido habilidades y conocimientos diversos, porque nunca me he dedicado a ninguno en particular, me aburren pronto o mas bien, siempre me detengo antes de que empiece a ser difícil, ¿qué sentido tendría batallar por algo efímero?,¿ es acaso que no he amado nada de eso? hoy me pregunto con que sueño, y no sé responder, ¿a qué te quieres dedicar?, ¿realmente quieres ser escritora?, al menos esa es mi única constante, miento, hay más...
Cantar.
Desde niña he amado cantar, bailar, actuar, escribir, dirigir a mis hermanos en nuestras "escenas", contar mis historias, es solo que cuando supe de mi destino, pues me dio por desviar el camino y probar de todo, error tras error con algunas ganancias, coser, bordar, hornear, cocinar, pintar, manualidades, bisuteria, maquillar, cortar el pelo, hacer vestidos y accesorios, he aprendido todo para lucirme como madre y amiga, y ahora me pregunto que sigue, mi tiempo límite pasó y me hizo pensar que quizá soy eterna como un adolescente, porque así me siento, sin miedo a la muerte y sin esperarla mas, aunque claro sé que llegará.
Así que comienza la búsqueda, esta soy y tengo mucho acumulado, ¿en que lo voy a emplear? Escribir un libro, mis memorias, mis divagaciones, mis cuentos, mi vida pensando que voy muriendo...
No lo sé, pero he comenzado, bienvenido seas al recorrido, por mis DoCe vidas.
excelente ahora la gente tendra otro panorama de ti
ResponderEliminar